Hay algunos días en los que uno no puede con el mundo. Como aquel día de las conferencias de Inmigración en el Pabellón de Marruecos. Resulta que, por si no estaba el siroco rondando ya bastante cerca de mí (a causa del cansancio), lo que me esperaba fuera de la sala iba a terminar de empujarme a decir: “Iyo… me voy a mi casa”.

Estaba yo con la Ana y la Miri en la sala de las conferencias (lo más chico del mundo, que en el frigo de mi kely cabía más gente), y de repente hacen acto de presencia tres chicas supermonas ellas (hombre, la verdad es que no tenían desperdicio ninguna…) y muy superdivinas, que estarán como por tercero o por ahí (pero no sé de qué). La que parecía la “líder” de las tres (yo creo que las pobrecitas tienen complejo de los ángeles de Charlie) se tiraba un aire de autosuficiencia y de “soy divina de la muerte y no me mires que me rompo” que insultaba, la verdad.

Y cual fue mi sorpresa cuando salgo de la conferencia en dirección Manolo’s (pa comé, vaya), y me las veo, mientras que la Miri se hace fotos con la Ana, sentadas a las tres en un banco y degustando un delicioso manjar sólo comparable a los menús del comedor de la Facultad: una naranja agria. En lugar de reírme, opté por poner esa cara que sólo Risco y yo sabemos poner, mezcla de incredulidad + asco + lástima, y que por sí sola dice: “perdona, ¿eres jilipollas?”. Pero lo mejor fue ver los moines que hacía la de la minifalda (claro, que con sus supergafas de sol de niña pija no se le veía ni media cara), y lo que fue ya la ostia fue escucharla decir con un acento de “niña de papá reconvertida ayer por la tarde”: “Jooo, tía… es que está superfuerte…!!”.

¿Po no va a estar fuerte, inútil? Precisamente por eso la llaman naranja AGRIA. Desde luego que es que hay algunas tías (pijas y no pijas, aunque preferentemente las primeras, y más que pijas, las que se las dan de pijas) que son tontas de categoría. Digo yo que se creerán que el mundo se reduce a su barrio y/o/u su “urba”, y por eso tendrán el cerebro tan embotado. Pero es que la gracia está en el aire de superioridad que se dan y la autosuficiencia con la que te miran. Tsssss…… ¿A mí con esas, niñatilla? Te quito a tu papuchi y no sabes ni en qué mundo vives. Desde luego, valiente 22 años más mal cumplíos…..