Hola sirokillos!!

Os voy a relatar la historia de un día de perros. Sí, de perros, porque hasta tres malditos perritráncanos han estao hoy a punto de arrancarme una pierna de cuajo sin ni siquiera darme cuenta. Valiente bicharracos hay sueltos por ahí. A los dueños sí que les ponía yo un collar de castigo.

Hoy también ha sido un día de puertas abiertas en la clínica. Para el que no me conozca diré que hago uso de mi ironía habitual, ya que esta mañana hemos llegao y….. la clínica cerrá a cal y canto. Acontecimiento que ha dado lugar a una charla colectiva entre todo el personal de la empresa. Así que ya llevamos 30 minutos de retraso. Fieles a nuestra consigna: tardelli como siempre.

Hoy ha sido también el día de los buzones asesisos que te comen la mano. Sí, por lo visto ahora los hacen con la última tecnología importada directamente desde el PIBO de Bollullos, por lo que incorporan un muelle ultraelástico que además tiende a absorber tu mano hasta el codo. Desde luego, sorprende cómo patronal y sindicatos callan ante el aumento de la peligrosidad en el empleo de buzonero.

Asimismo, el día de hoy pasará a la historia por la memorable pechá de andar que me he pegado. Un antológico ascenso a patita al inexpugnable Cerro de Betania, en San Juan. Cuesta empiná parriba, cuesta empiná pabajo, cuesta empiná parriba otra vez, escaleras, calles que se cruzan, se acaban y se entriscan, más escaleras (recordemos que todo ello con 5 kg a la espalda)… así que acabé con un ensirocamiento agudo que me invitaba a tirarme roando por la falda del cerro hasta llegar al río. Si a esto le sumamos la caminata de vuelta a las dos de la tarde (con la fresquita, vamos) por todo San Juan, y media hora más tarde hasta Ciudad Expo, el reguero de sudor que iba dejando queda totalmente explicado y justificado.

Por otra parte, hoy ha sido un día perfecto para una de esas cosas que sólo me pasan a mí. Entro en una tienda del Cerro a comprar una lata, dejo los papeles en el mostrador, y me voy to feliz con mi lata fresquita. Bajo to el cerro, y cuando estoy abajo del to me acuerdo de que me he olvidao los papeles. Otra vez corriendo parriba. Y luego pabajo. Y luego a andar más…. arff arff…..

Y hoy ha sido el día también del gran timo del SADUS y el Pabellón de Uruguay, que decían que abrían todo el verano de 8 a 21 ininterrumpidamente y luego resulta que lo único ininterrumpido han sido las vacaciones de esta gente.

Menos mal que hoy, alamismavé (como diría el Orsay) que todo lo anterior, hoy era día de cobro. Taco en mano, contante y sonante. 72 ruritos + un plus para transporte de 4 ruros, especialmente otorgado por el jefe. ¡¡Qué majo es el tío…!! Ello trajo consigo una interesante conversación de 20 minutillos con mi amadísima Nela, para ir conciéndonos mejor… ^^

Esa es la historia de hoy, el día en el que me dediqué a ponerle a la Coral la cabeza como un bombo para entretenerme en trubú minsilla, y llegué a mi casa con las piernas como un berraco. Desde el arrozal, un relato inconcluso más.