LlorónMalos tiempos corren para los béticos. A las causas de la desmembración del equipo (una plantilla corta y de escasa calidad, jugadores que se rebelan, fichajes bastante cuestionables y un presidente-títere controlado por un dueño arruinado) hay que sumar otra más: se marcha Joaquín, la estrella del equipo. Aunque eso de “estrella” es más bien por poner un adjetivo, porque Joaquín ya no es, ni mucho menos, aquél chaval del año de Juande.

5 años, y una promesa se convirtió en un niñato engreído y sobrevalorado, al más puro estilo Torres, quizá por sus aires de grandeza, de algo más grande que “su” Betis, al que supuestamente quería tanto. Claro, por eso siempre estaba hablando de marcharse. Que si el ruso, que si Floren, que si MariconaCapello…. Rumores que no hacían más que complicar la situación del club y del equipo. Y por tanto hablar, destapó la negociación del Betis con el Valencia, y se jodió el fichaje de Regueiro.

También se las trae Lopera en todo este asunto. Porque si en su momento le hubiera encasquetao a Joaquín al ruso o a Florentino, podría haber cobrado por el más de 30 kilos, los cuales podría haber invertido en reforzar la plantilla al completo (o si no mira el Sevilla). Pero esto que digo es una tontería, porque los ficahjes del Betis siempre son de risa. Así pues, la Manolitaria se puede dar con un canto bien grande en los dientes por haber cobrado 25 millones por el niñato. Porque sé de muchos que no darían ni 15 ya.

Son innegables los buenos momentos que Joaquín ha dado al Betis, que son muchos, y que han hecho del Betis un equipo grande y respetado en Europa. Tardes de fútbol, espectáculo, gloria y goles, que nos hicieron reir, saltar y llorar de alegría… pero eso fue ayer. Hoy Joaquín lloraba por la despedida del que siempre fue su club. Y sonreía feliz, horas después. Lagrimitas de cocodrilo de un niñato que nos dio mucho, pero que más nos negó, y que ahora que cobra todo lo que quiere jugará al 100%, no al 40 como en el Betis. No llores, inocente muchachillo. Ve con tus euros. Adiós… y que te vaya bonito.