[01.03.06] increíble. odisea deseperante por echar una meada en la facultad de comunicación de sevilla (solo si eres tío…. aunque si eres tía, a lo mejor para cuando estés leyendo esto seas tú la perjudicada, jeje). resulta que las limpiadoras han iniciado un complot contra el sexo masculino, por lo que no han decidido otra cosa que ponerse a limpiar los servicios de los hombres justo a la hora en que más gente hay en los pasillos: las 12.30. la causa de por qué hay tanta es que a esa hora comienzan las optativas, con lo cual hay gente que va, gente que viene, gente que seva directamente pa su kelly…..

y resulta también que no tienen otra cosa que hacer las señoras limpiadoras que lo que dijimos, ponerse en la puerta de cada servicio de tios con el carrito de la limpieza a decir a todo aquel desgraciado que acude con cara de “¡¡¡me estoy meando!!!” a ver si puede hablar un momentito con su amiog roca. y así me ocurrió a mí: me recorrí completamente las plantas tercera, segunda y primera (en este orden) sin conseguir mi objetivo debido al obstaculo anteriormente comentado…….. y al final he tenido que descender a la última planta, donde por fin encontré ese preciado tesoro que supone, en este caso, no ver a nadie en la puerta del servicio. todo esto teniendo en cuenta que disfrutaba de unos agradables 38º de fiebre, lo cual me proporcionaba un delicioso dolor de cabeza……

al final aquella visión tanto tiempo soñada se hizo realidad: me encontraba delante de mia migo roca, dándole “conversación”, mientras una densa nube de vapor (si os parece asqueroso no lo leáis!!) ascendía, refrigerándome levemente mientras mi cabeza seguía palpitando como una olla expres a la que le falta el termostato (ojalá hubiera podido empezar a soltar vapor por la frente…). lo que ocurrió más tarde no viene a cuento, pero ya que estamos os lo relato, ¿si? a continuación, me dispuse a poner fin a mi andadura por los pasillos echándome un poco de agua en la cara, que no me refrescó pero si hizo que me pusiera chorreando. y ya finalmente, como guinda para el pastel, me dirigí raudo y veloz, y con un hambre que me aún mientras escribo estas líneas me pone el estómago en los pies, hacia la sala de informática 2.nosecuánto (todavía no me he aprendido los números de las aulas, ¡¿será posible?!).

nada más, sirokillos. al final la nueva entrega de esta conocida saga con solera se ha convertido en “el diario de risco”. pero no podemos poner punto y final a este capítulo sin mencionar esa ya por todos conocida retahíla que reza: lo que no me pase a mí…