Hoy me enteré en el bar de al lado de la clínica, mientras mi prima tomaba el segundo café en 15 minutos, de los cuatro atentados (tres de ellos en Marmaris y otro en Estambul) que ayer causaban en Turquía al menos 3 muertos y 27 heridos. Sin embargo, la cosa no queda ahí. Hoy mismo se ha producido una nueva explosión en la ciudad costera de Antalya, otro de los mayores centros turísticos del país otomano. En esta ocasión, se han producido al menos 3 muertos y 20 heridos, entre ellos varios turistas.

El grupo armado “Halcones de la Libertad del Kurdistán”, una facción extremista del ilegalizado PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), ha reivindicado la autoría de los atentados.

El Ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha asegurado que entre las víctimas no se encuentra ningún ciudadano español.

Estos sucesos suponen un importante contratiempo para la adhesión de Turquía a la Unión Europea, ya que, como bien comentaba nuestro amigo Jota en Mentiras Piadosas, el problema con la guerrilla separatista kurda hace prácticamente imposible la integración del país de Asia Menor en la Unión, que no se puede permitir tener un conflicto armado dentro de sus fronteras. Así pues, decepción y paso atrás en la situación.

Seguiremos informando. Esto es todo desde el arrozal.