Me tragué el caramelo que me estaba comiendo cuando me enteré que laSexta iba a retransmitir el Valencia – Betis. “Pa una vez que ponen un partido del Betis…”, pensé. Y es que aún no se me ha pasado el susto que como yo vivieron millones de españoles durante el pasado mundial. Partidos en diferido, mala señal y peores comentaristas. Aunque al menos esto último parece haberse solucionado, con un Antonio Esteva haciendo aún de novato pero muy asentado, un Salinas bastante más serio que con el pigmeo de Andrés Montes (se notan las malas influencias) y un crack Ferrer. Me encanta este hombre al micrófono. Pero por lo demás, todo igual. Parece que estemos viendo un documental, porque lo único que sale en la pantalla es una colección de rayas y de mosquitos. Y por lo menos nosotros vemos eso. En los sitios donde no llega laSexta, que aún son muchos, adivina qué habran visto… Desde luego, parece que laSexta ha venido al mundo de los medios a montar el taco como dicen en Cai, para desgracia de los amantes del deporte y del fútbol en particular. Porque ellos estarán haciendo mucho negocio con su política, pero para los telespectadores está siendo todo un suplicio y un porculo interminable.

Bueno, con respecto al partido, qué voy a decir. Un Betis más que intermitente, que empezó bien pero demostrando que hace menos daño que un yogur natural, y que se fue diluyendo conforme pasaban los minutos, dándole terreno y posesión a un Valencia mejor asentado cuanto más avanzaba el partido, hasta que en una triangulación perfecta entre Villa (el hombre de las patillas prodigiosas), Edu y Morientes cayó el primer gol, obra del ‘Moro’, que demuestra quién debió ir al Mundial en lugar de Raúl. El conjunto verdiblanco estaba cada vez más nervioso y lo mejor que pasó fue que llegara el descanso.

En la segunda parte el partido se durmió un poco, y el Betis aprovechó esa relajación momentánea en una de las pocas ocasiones claras de que dispuso en todo el partido. Centro de Romero tras anticiparse a Moretti y perro Xisco que remata de cabeza gracias a su metro y medio de estatura + 30cm de tupé, entre las dos torres del Valencia, David Navarro y Albiol. Gol por la escuadra. Ni Irureta se lo creía. A partir de ahí, se fueron alternando las idas y venidas de ambos equipos, aunque con el Valencia gozando de la posesión, hasta que a la salida de un córner un rechace de Assunçao a la frontal del área fue aprovechado por Raúl Albiol, uno de los hombres estrella de Quique, para, a pesar de pegarle mordida, hacer imposible la estirada de Doblas. El Valencia siguió acosando al Betis, pudiendo anotar hasta tres veces más, pero en los minutos finales se metió atrás ante el tímido empuje verdiblanco, que aún así no pudo superar la muralla defensiva valencianista. Así pues, 2-1 al final. El Valencia, primer líder de Primera división.

El análisis: Muy bien Doblas, que poco pudo hacer en los goles, y salvó algunos más. Defensa de cuatro bastante blandita, con un Nano (Fernando Vega, 83) impreciso, un Óscar López lento (Vicente le cogió la espalda y le ganó en velocidad cuando quiso) y un Juanito que no supo llevar la batuta de capitán. Eximen de culpa a Romero sus subidas en ataque. Decepcionante de nuevo Miguel Ángel (Capi, 80), que tiene que espabilar mucho si quiere hacer algo más que dar patonas. Buen trabajo de Assunçao en la presión y gran aportación de Rivera en la creación y la distribución. Flojito Xisco, incapaz de irse de mi abuelo; se salva por el buen gol. Nulo Dani (Fernando, 70), sustituido. Fernando aportó más bien poco al ataque, aunque se notó la entrada de Capi, muy tarde ya, pero que dotó al ataque de frescura, ritmo y orden. Poco tiempo para Fernando Vega. La nota de color la pone Maldonado, de nuevo eléctrico y ágil, aunque pudo hacer más. Suspenso para Irureta, que no supo ver el poco trabajo de Dani y Miguel Ángel, y optó por sustituirlos muy tarde por dos juadores que podrían haber cambiado el signo del partido.

Flojo Betis en el arranque liguero, con casi idéntico resultado al de la pasada temporada. Esperemos que no se avecine lo que siguió en el año pasado, aunque si el equipo no espabila, sin duda nos espera algo parecido.