Sobis con EscudéEl Sevilla consiguió llevarse ayer el Derbi más espectacular, disputado y apasionante de los últimos años, tras imponerse por 3-2 al Betis.

El partido comenzó llevándolo el Sevilla, que acorraló a un Betis que sólo se atrevía a responder con tímidas pero, eso sí, rápidas contras. Así llegó el 1-0, obra de Kanouté, gracias a la ayuda de un fallo encadenado de la defensa verdiblanca.

A partir de entonces, el ritmo de juego prosiguió por las nubes, pero el Betis se fue despertando más y más, gracias a las internadas de Maldonado por su banda. Así llegó el empate de Sobis, tras magnífica jugada del chaval por la banda.

Se llegó al descanso con empate a uno y un buen sabor de boca, que deparaba mucho más a los aficionados sedientos de buen fútbol y espectáculo.

En la segunda mitad, las cosas seguían como al final de la primera, aunque con el cuadro bético haciendo cada vez más daño. Maldonado terminó de desquiciar a David Castedo, hasta que éste perdió un balón de forma infantil ante Sobis, que se encargó de dar la vuelta al marcador.

Así pues, el Betis continuó presionando hasta que a Irureta le dio por liarla como en Valencia. Con Romero arrastrando la lengua por la banda a causa de su impotencia a la hora de frenar a Navas (y con Fernando Vega, su sustituto natural, sin vestir siquiera), decide cambiar a Maldonado, pilar del Betis, para introducir en el campo a Odonkor. Consecuencia directa: Kanouté se aprovecha de un nuevo error defensivo tras la enésima incursión de Navas y coloca el 2-2 en el luminoso.

Con este panorama, Irureta la lías más todavía quitando a Vagner, que hizo un buen partido, para meter a Xisco. Entre él y Rivera se encargaron de dejarle en bandeja el gol a Renato. La pasividad de la defensa permitió la gran jugada con la que el brasileño del Sevilla culminaba la remontada.

Al final, Robert entró por Vogel, en una desesperada falta que Melli mandó fuera.

El análisis: Impreciso Doblas, con sus habituales salidas a por uvas; discreto Juanito; mal Nano, que la lió en gordo más de una vez; discretito Melli; un rosco para Romero, aunque el pobre no podía hacer más ante Navas; gran Vogel, se vació para paliar los errores de un desconcertado Rivera; buen trabajo de Vagner, no debió ser sustituido; mal Xisco, como siempre; lo intentó Odonkor, pero sin éxito; poco tiempo para Robert, aunque tampoco hubiera hecho gran cosa; excelentes Maldonado y Sobis, éste último autor de los dos tantos verdiblancos.

En definitiva, buen partido del Betis, a pesar de la derrota, que pudo haberse evitado de no ser por los errores defensivos de siempre, agravados por las idas de chorla de Irureta a la hora de hacer los cambios. Desde luego, si este año queremos hacer algo medio decente tienen que tomarselo un poquito más en serio.