¡¡Buenas!! Aunque dije que no iba a escribir más mientras estuviera en Bitácoras, me ha dado la picá de traeros la mejor canción, a mi parecer, del gran Carlos Cano: La murga de los currelantes. Su letra es muy comprometida, sobre todo para la época en que fue escrita, y supone (o debe suponer, al menos) mucho para todo el que se sienta andaluz. Espero que os guste. ;)

Ay Señor, la que armaron, la que liaron con la salida
de la masonería y la subversión.
La pelota, los toros, la lotería y las quinielas,
el Seíta, las letras, un televisor.
Yu’s pikinglis, turismo, sofico, renta, los alemanes,
bombas en Palomares… ¡vaya por Dios!
Y ahora con el destape de teta y trota, los camuflajes,
las serpientes con traje de santurrón.

Y es que las dentaduras ya no están duras pa estas huesuras
y llega la rotura y el personal
que ha sentao endiquela como se jalan de carca a carca,
mientras cuecen las habas suelta el cantar:

¡María!
Coge las riendas (de) la autonomía.
¡Marcelo!
Que los paraos quieren currelo.
¡Manué!
¿Con el cacique qué vas a hacer?
Po le vamos a dar con el tran tracatrán,
pico, pala, ichimpún!, y a currelar,
parabán parabán parabán pan pá.

Esto es la murga, los currelantes,
que al respetable buenamente va a explicar
el mecanismo: tira palante
de la manera más bonita y popular.
Se acabe el paro y haya trabajo,
escuela gratis, medicina y hospital.
Pan y alegría nunca nos falten,
que vuelvan pronto los emigrantes,
haya cultura y prosperidad.

¡Maroto!
Siembra la tierra que no es un coto.
¡Falote!
Que ya está bien de chupar del bote.
¡Ramón!
Hay que acabar con tanto bribón.
Po le vamos a dar con el tran tracatrán,
pico, pala, ichimpún!, y a currelar,
parabán parabán parabán pan pá.

Esto es la murga, los currelantes,
que al respetable buenamente va a explicar
el mecanismo: tira palante
de la manera más bonita y popular.
Se acabe el paro y haya trabajo,
escuela gratis, medicina y hospital.
Pan y alegría nunca nos falten,
que vuelvan pronto los emigrantes,
haya cultura y prosperidad.