Hoy, mis pequeños triskitráncanos, y gracias a la inconmensurable ayuda del Pablito (que se encuentra aquí a mi lado intentando digerir los apuntes de Documentación Informativa), he terminado de fundamentar mi principal teoría sobre la comida del comedor de fcom, la cual es la siguiente:

Las sobras de los primeros platos se utilizan para elaborar nuevos platos.

¿Que cómo he llegado a tal fundamentación? Pues muy sencillo. Ayer el señor Batibuti cogió y se pidió de comer arroz. Sí, este chaval tiene una afición extraña a comer platos de cuchareo en el comedor, algo nada aconsejable. Pues bien, resulta que junto al arroz (que lógicamente no era del Arrozal del Guadalquivir, porque sería mucha calidad para el comedor de fcom), venían de regalo desde guisantes, champiñones y salchichas… productos servidos durante los días anteriores. Con lo cual, mi teoría está confirmada.

Pero hoy he tenido la oportunidad, con la inestimable colaboración de la niña Rosa y mi esposa Laura (que anda a mi otro lado bicheando qué escribo), he podido demostrar que no andaba equivocado en mi hipótesis sobre la causa de la sequedad del arroz con leche. Si bien el año pasado decía que el arroz con leche era más bien leche con arroz, este año es todo lo contrario. Los boles son plastas de arroz con una gota de leche. ¿Y por qué? Pues porque la leche la emplean en preparar la salsa de los spaghettis carbonara. ¿Y por qué estoy tan seguro? Pues por dos motivos muy sencillos: porque el arroz con leche siempre lo sirven el mismo día que los spaghettis, y porque la Rosa se encontró hoy un trozo de bacon en el arroz con leche, sin duda procedente de los spaghettis.

Un saludo, mis amigos. Nos vemos pronto con más teorías. Hasta entonces… ¡¡que aproveche!!