Soy la polla. Iba a escribir un post para congratularme por lo bien que me sentía y todo eso. Y era la verdad, me sentía muy bien. Pero como una vez dije, las cosas duran el tiempo de decirlas. Al momento puedes encontrarte en una situación radicalmente diferente. Y eso es lo que, curiosamente, me sucede a mí cada dos por tres.

Que los problemas que me surgen me los busco yo, y que me merezco todo lo que me pasa, es algo de lo que no tengo ninguna duda y de lo que estoy convencido desde hace mucho tiempo. Pero ahora comienzo a creer en lo que me dicen algunas personas, que aparte de decirme abiertamente que soy un bocazas, me dan a entrever que no soy lo buen amigo que debería de ser, que no me merezco lo que los demás me dan, y que en definitiva no doy confianza.

Empiezo a pensarlo en serio. No hago más que darme indicios por mi parte. Meto la pata una y otra vez, haciendo daño a los demás. Y lo peor de todo es que con ello lo único que hago es echarme tierra en lo alto. Me da igual la imagen que tengan los demás de mí, pero lo que sí que me preocupa es que los demás me vean como una persona en la que no puedan confiar, porque eso significa que no soy un buen amigo.

En fin, no me voy a poner aquí a soltar un rollo que nadie va a entender para nada, porque a nadie le interesa, y además es para nada. Tan sólo quería desahogarme en parte, y desear así como en voz alta que ojalá más de una vez pudiera meterme la lengua en el culo…