Pol�grafoEn estos tiempos en que los medios de la seudocomunicación y desinformación de masas se basan en la espectacularidad y la carnaza barata para divertir al pueblo al más típico modo cesáreo (panem et circenses), surge una nueva moda: la del polígrafo.

Resulta que ahora a todas las cadenas privadas les ha dado por emitir programas de cotilleo barriobajero y demás estupideces varias (como los de toda la vida, vamos), pero con la novedad de incluir en los mismos un espacio dedicado a someter a una rata de indias a un interrogatorio sobre un tema de mínimo interés para mostrar al público aborregado cómo “funciona” un chisme de estos (más adelante diré por qué pongo “funciona” entre comillas).

Creía que sólo Telecinki se dedicaba a emborrachar a las masas con semejante basura, pero hoy me he sorprendido de encontrarme también en Antena 3 otra réplica de este absurdo espectáculo, con semejantes encuestados, con idénticas vidas aburridas, con los mismas aburridas historias que contar y con clones de colaboradores gritones sentados en las butacas del plató. Vamos, no es que me sorprenda porque considere a Antena 3 mejor emisora que a Telecinki, sino porque no imaginaba que las cotas de plagio, falta de imaginación y estupidez colectiva llegaban a tanto… Pero en verdad es que soy tonto. ¡De qué me sorprendo, coño! Si los medios hoy día están cortados todos con el mismo patrón. Se ponen de acuerdo para vomitar por la pantalla la misma mierda. De todos modos, el de Antena 3 es más feo y penoso si cabe.

Ahora bien, ¿ustedes os imagináis un show del polígrafo en medio de un examen, con el/la profesor/profesora (seamos correctos, que ahora hay que decirlo así) de turno como víctima “inocente”? Me imagino mañana en el examen de Historia, con la Montoyi en la silla, toa llena de cables del chisme este, y yo preguntándole con avidez, fuego en los ojos, la babilla colgando de la comisura de los labios…

– ¿Me vas a poner una matrícula de honor en esta asignatura?

Y ella contestaría, tan seca como siempre:

– No.

Y entonces, mi ayudante Pablito me confirmaría:

– El polígrafo afirma que… ¡uy, que dice la mentira!

– ¡Ajá! -saltaría yo-. La explicación de eso es que mi amiga Mari Carmen es muy buena gente, y se lleva muy bien conmigo, y por eso seguro que me va a conceder esta insignificante calificación académica que le pido… -y acercándome a ella con cara de asesino empedernido concluiría preguntando a la Montoyi:- ¿A qué si, mi buena amiga?

– Sí, sí… -me diría ella jiñá de miedo…

Hmmm…. me revuelvo de la malévola satisfacción que me entra nada más que de pensarlo… Pero bueno, más vale que nos dejemos de historias, que ya con las que tenemos que estudiar para mañana tenemos suficiente. ¡Suerte a todos para el examen, ya sea de Historia o de Lengua! Y recordad: mañana, a mí señal… ¡¡IRA Y FUEGO!! ;)

Por cierto, ¿os he dicho por qué puse que “el polígrafo funciona” entre comillas? Pues básicamente porque los responsables de dictar el veredícto de la máquina son tan cutres como los programas en los que aparecen.