Ya, lo que me faltaba. Ayer por la mañana me encontre, no sé cómo (ya que estaba con los ojos pegaítos de sueño), desayunando a oscuras, porque de repente se fue la luz. Y, un segundo después, volvió también de repente. Y de repente se volvió a ir. Y azí zucecivamente.

Así que decidí apagar las luces para que no se fundieran las bombillas. Y mientras en la calle las farolas se encendían y apagaban continuamente, como en una discoteca, yo desayunaba de esta guisa:

Desayuno a dos velas

(Sí, esa cosa brillante es una vela. Lo siento, pero la calidad de la cámara del móvil me impide conseguir mejor calidad en las instantáneas)

Otra vez Endesa. Otra vez los mamones de Sevillana dando porculo. No sé hasta cuándo van a seguir así. A mí por lo menos me están tocando mucho las pelotas. Luego vendrán con su mierda de publicidad institucional a intentar comerme el tarro.

Pues no cuela, señores, no cuela.