¡Ja! Por fin he podido despacharme a gusto después de todo lo que he pasado con el puto servidor de Bitácoras. No sé si os acordaréis de aquellos tristes meses (fueron tres, pero a mí me pareció una eternidad) de penurias y miseria, en los que arrastraba mis textos por un blog alojado en este cutreservidor de palo. Entonces me desahogaba maldiciendo a Bitácoras por por su inoperancia, y a los responsables del proyecto, por su dejadez.

Hoy, varios meses después, cuando mi blog ya ha recuperado la sonrisa y la buena imagen perdida tiempo atrás, y cuando todo el mundo se ha mudado de Bitácoras a otro servicio (la mayoría a WordPress, algunos a Blogger… compadezco a éstos últimos), me da un día por meterme en el portal de Bitácoras. ¿Y a qué no saben lo que me encuentro? Esto, en primera plana:

Espera, que me voy a reir…………………………………….
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Ya, ya vale de revolcarse por el suelo escojonándome de risa. A ver, ¿esta gente aún no se ha enterado de que a sus “usuarios” no les importa una mierda lo que ellos hagan, o lo que pretendan hacer creer que hacen, simplemente porque llevan meses hasta las pelotas del no-servicio? Pues ya es hora, nenes.

De vez en cuando deberían echar un vistazo al top 100 de actualizaciones de blogs que tienen en su propio portal. Si tienen cierta noción de cálculo mental, podrán comprobar que de 100 enlaces, sólo cinco van a un blog de Bitácoras. Y si son mínimamente inteligentes, deducirán ellos solitos sin ayuda de nadie, que la gente no quiere tener nada que ver con la mierda de servicio que ofrecen.

Oh, que feliz me siento de poder decir esto. Ya por fin podré decir eso de “Volverán los humildes arroceros en su blog las entradas a colgar…”