El otro día, cuando iba para mi casa, me encuentro con esta estampa en la placita de mi calle:

Sí, el Ayuntamiento ha decidido colocar vallas a las placitas de mi calle y de la calle de arriba (que son iguales las dos), al igual que en otros parques. La única diferencia es que en los otros parques se entiende la medida, porque sólo se ha llevado a cabo en un recinto pequeño en el que hay columpios para los niños, y eso (más o menos) protege el mobiliario de los destrozos de los vándalos.

Porque en Almensilla tenemos un grave problema: los niñatos. Manadas de niñatos que campan a sus anchas los fines de semana (y en verano, todos los días) por las calles del pueblo (con el pueblo me refiero al barrio viejo), y cuando se aburren de estar en el pueblo, porque allí no hay nada que hacer ni nadie más a quien molestar (¡por Dios, no van a destrozar su propio barrio!) se vienen a mi urbanización a destrozarlo todo y ponerse a dar porculo a discreción.

Y esto lo saben todos. Lo que pasa es que nadie se queja. Yo tengo en frente de mi casa una placita que es centro de reunión de esta fauna, y tengo que aguantar el porculo que dan en verano hasta las 3 de la mañana, con gritos, insultos, borderías (recuerdo que en mi calle viven niños pequeños) y estruendo de motores. Todo ello cuando no les da, como ya he dicho, por reventar las farolas, las plantas, los bordillos…

¿Y cuál es la solución? Poner vallas.

Supuestamente, las vallas están puestas para que no entre nadie con motos o coches, porque no me explico que se pretenda vetar la entrada a un sitio público. Ya sería el colmo. Pero digo yo, ¿no sería más práctico poner pivotes de cemento en lugar de vallas? Lo digo porque los pivotes de cemento serían a la larga más prácticos y económicos, ya que si los niñatos estos quieren meter ahí un coche o una moto (o lo que les venga en gana), la van a meter por huevos. Y si para ello es necesario tirar las vallas, las van a tirar (y me pregunto cuánto van a durar). Aunque creo que no les hara falta llegar a esos extremos, sobre todo con “agujeritos” como éstos:

Por ahí se mete una moto, un coche y hasta un trailer si hace falta. Para “protección” como ésta, mejor es nada, y nos ahorramos el dinero.

Sin embargo, el dinero y los cojones, son para las ocasiones. Pero claro, hay que saber administrarlo correctamente. Y es que Almensilla tiene otro gran problema: la seguridad. En nuestro pueblo contábamos antes con una plantilla de policías locales, reducida (lógicamente, dado el tamaño del pueblo), pero teníamos. Ahora, conforme ha ido creciendo el pueblo, la policía ha desaparecido, y en su lugar se han contratado a agentes cívicos, cuyas funciones son similares a las de guardias de seguridad. No pueden multar, no pueden arrestar… sólo pueden denunciar a la Guardia Civil.

¿No es más lógico, pues, en lugar de despilfarrar el dinero de esta forma (cuando tiren las vallas, habrá que poner otras, supongo), reclamar y contratar más agentes para nuestro pueblo, y preocuparse un poco más seriamente por la seguridad de la localidad?