En Internet se encuentra de todo. Bicheando, una vez más, encuentro unas cuantas estupideces de la propiedad de un personajillo catalogado socialmente bajo la etiqueta de “auténtico inútil”. No estoy hablando de otro que del gran campeón en esta modalidad: Teddy Bautista.

Muchos sabréis que la Wikipedia contiene un servicio análogo de citas, dichos, refranes, expresiones… y todas esas cosas por el estilo, llamado Wikiquote (originalidad suprema). Para los que no lo conozcan, diré que es una mina de paridas y cagadas mentales, en especial las referidas a personajes con una baja acogida social, como es el caso.

Así, me llaman la atención barbaridades como la que sigue.

“Bajar música es como robar un jersey en unos grandes almacenes”

Y ahí tenemos toda la lógica mercadotécnica de este magnate de las industrias culturales. Si bajar música es como robar en El Corte Inglés, entonces es que la música también es un producto de consumo al servicio de las grandes multinacionales. Nada de cultura, nada de necesidad. Tan sólo mercado.

De todos es sabido que, cuando uno viene de familia humilde, la solución ideal -por no decir tradicional- es la de heredar la ropa de hermanos mayores y vecinos. Uno va adquiriendo de este modo el hábito de compartir.

En Internet, la gran comunidad mundial, la mayor premisa entre los usuarios corrientes y molientes, los que se conforman con una mierda de conexión de 1mb, y aprovechan al máximo el freeware y los hosting libres -entre otras cosas-, es la de compartir. Y para ello está nuestra diosa la Santa Mula. Parece que con Internet se acabaron los problemas, pero…

“Antes no había asociaciones de internautas, ni comunidades electrónicas, y ahora cualquier pendejo electrónico está construyendo la nueva democracia digital”

No, nene, si te parece la vas a construir tú, un pendejo ultracapitalista al que le da ardor de estómago el simple hecho de oir hablar de Internet. Pero oiga, no diga eso del pobre hombre, que él no piensa en el dinero, sino en los derechos de los pobrecillos artistas, y en otras cosas tanto o más humanas. Si no, mire lo que dice el señor Bautista:

“El dinero que obtengo, perdón, obtenemos de la protección de derechos de autor es necesario para todos, incluso para los niños del tercer mundo”

¿El dinero que obtiene? Supongo que será un lapsus. Cosas de la edad… Mire usted, señor Bautista, que ya no está para esos trotes. ¿Y cómo es eso de que es necesario incluso para los niños del tercer mundo? Y si, a su juicio, es tan necesario para ellos, ¿por qué se lo queda usted? ¡Uy, no! Que se lo quedan usted y los suyos. Es que como dice obtengo, pues crea confusión. A ver si se explica usted mejor…

“Lo importante es que pagan”

¿Ve usted? Eso ya está mucho más clarito. Veo que va usted aprendiendo, señor Bautista.

Por cierto, me ha dicho un pajarito que el mister Teddy Bautista era cocinero antes que chori… digo… fraile. Es decir, que antes de especular con la música se dedicaba a berrear cantar. Sería que no se comía una mierda, y por eso decidió probar suerte con la $GA€ (al fin y al cabo, un negocio mucho más rentable). Pues se dice que participó en la BSO del musical Jesucristo Superstar, interpretando a Judas. Si es que la cabra tira al monte…

Todos estos datos son comprobables en Wikipedia, y las citas en Wikiquote.

Por cierto, hablando de perlitas… No se pierdan la compilación que hacen en el blog Ciudadanos en la Red de las tonterías más gordas que nuestra Ministra de Incultura, Carmen Calvo -una de las más acérrimas admiradoras del Bautista-, ha largado por esa boquita, bajo el título de Memorias de una ostra (por lo de las perlitas). Es impagable.