En los últimos tiempos me he sorprendido a mí mismo, porque estoy advirtiendo cuánto y cuán peligrosamente está aumentando mi afición por tirar abajo las barreras que tradiconalmente habían cercado mi vida, y por afrontar también nuevos retos. Uno de ellos es el de escribir un post diario, incluso en fechas tan sumamente poco propicias para invertir el tiempo en algo productivo (es decir, algo diferente a las asignaturas que nos imponen) ello como son éstas en que nos encontramos. De todos modos, creo que es un buen ejercicio para ir aprendiendo a racionar el tiempo, lo que me servirá para las ocasiones en que me vea con la arena del reloj al cuello.

Hoy, como no tengo ganas de escribir, y aprovechando las reminiscencias acerca de la fotografía, la imagen, el cartel y todas esas tonterías -relativas a la asignatura de Historia de la Comunicación II– que ahora mismo campan por mi cabeza, pues voy con una escueta y somera entrada de fotografía. La foto está tomada en la puerta de mi casa, y el modelo es mi hermana. La foto hubiera quedado perfecta si mi queridísima hermanita no hubiera tenido los ojos engurruñíos (eufemismo materno para el vocablo “entornado”), pero es que a la pobrecita le daba el sol en la cara (……..). Bueno, no quiero despedirme por hoy sin antes declarar que odio a Andy Warhol y que el Pop-Art me parece una puta mierda. Saludos!!

(Clic en la imagen pa ponerla to en grande, y eso)