Vivan los planes improvisados. Parlando en el MSN con la gran niña Mila -lectora asidua de este blog, aunque no comente… ejem, puyazo…-, y comentándonos mutuamente nuestras ansias por salir de la rutina infernal que supone quedarse en verano en casa, sin nada que hacer, y con montones de aburrimiento y de calor (aunque algunos tengamos Costa Manguera), decidimos, así de improviso y por iniciativa de un servidor, irnos de escapada a cualquier sitio. El lugar en cuestión, por suegerencia de la niña Mila, Cáceres.

Así pues, con un poco de suerte, un mucho de pasta, y un millón de ilusiones cogiendo sitio en la mochila -me tengo que comprar una mochila nueva…-, pronto nos dispondremos a introducirnos en un mundo de cuento de hadas, como este de más abajo:

(algunas fotos son ampliables haciendo clic en ellas)