Leo en la edición del martes 24 de ABC (ese diario que aún no dispone de sus noticias en Internet) la siguiente noticia:

Campaña contra la exclusión de la Literatura en los planes de Periodismo

A.P.G. SEVILLA. Tres profesores de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla han elaborado y hecho circular un comunicado de protesta por lo que consideran “la completa eliminación de las asignaturas de Humanidades de los nuevos planes de estudio de Periodismo, incluyendo la Literatura, que, según nuestros compañeros del Departamento de Periodismo, es materia absolutamente innecesaria en la formación de los futuros profesionales”.

Los Firmantes de este texto son Pilar Bellido, Mercedes Comellas y Miguel Nieto, éste último ex decano del centro. “Entendemos sin embargo -añaden- que, al margen de estas luchas de poder y por encima de ellas, los profesionales tienen algo que decir en este momento decisivo y que tendrá repercusión en la formación de las futuras generaciones de periodistas. Sus modelos, los periodistas avezados y reconocidos, tienen el derecho y la responsabilidad de participar en el proceso y hacer oír sus criterios, precisamente por la misma intención de esta reforma de concederles voz y contar con su juicio”.

Los profesores se proponen “defender la necesidad de la formación humanística y la presencia de la Literatura en los nuevos planes de estudio de Periodismo. Estamos convencidos del íntimo parentesco entre el periodismo y la literatura, y de que todavía hoy la literatura contribuye a la reflexión, el análisis y la comprensión del mundo, fomentando capacidades imprescindibles para un profesional de la información y de la opinión”. Los docentes están recabando firmas.

Éste es el resultado de la confluencia entre los ineptos que llevan a la ruina la carrera de Periodismo y la Fcom de Sevilla bajo el disfraz de la excelencia académica y el antibolonialismo de palo, y los que creen que ser periodista es conseguir un título a base sacar notas altas trabajando por debajo de lo mínimo en asignaturas facilonas con profesores vagos, menospreciando a los maestros que obligan a pensar y a trabajar la mente como hace el señor Nieto Nuño.