Este ejercicio consiste en coger una foto y describirla. Yo escogí esta foto de Rocío Gavira, y me monté la siguiente historia (la cual, por cierto, pueden escucha narrada -con pifias incluidas- en el volumen 2 de Radio Ruina).

*****

Desde aquella ventana se podía ver toda la Bahía. Era una casa baja situada sobre una elevación natural, una de ésas con paredes encaladas, rejas, tiestos en los balcones y tejado de uralita. Probablemente llevaba ahí más de medio siglo. Quizás un siglo entero. Unos números sobre la puerta daban fe de la fecha de la construcción, pero faltaba el tercero, que no había podido resistir los envites del tiempo. Ni siquiera la propia abuela sabía la edad de aquella casa. Ella llegó cuando ya hacía tiempo que unas manos desconocidas había levantado aquellos muros mal enfoscados. Ahora, Demetria estaba sentada en su vieja mecedora, junto a la reja mohosa de la ventana, mirando más allá. Por aquel estrecho hueco de la pared sólo se veían bloques de pisos más viejos que antiguos, calles de asfalto desde las que llegaba el horrible ruído de motores, y allá, a lo lejos, muchas grúas en el puerto. Demetria había visto cómo todo esto arrinconaba su pequeña casa baja, mientras las arrugas de su rostro iban cercando sus ojos, del mismo color que la lejana Bahía y con el mismo brillo que tenían cuando miraron por primera vez las nubes sobre la Gran Roca. La Bahía, la Roca y sus ojos. Todos tan ancianos, y a la vez tan nuevos.

* Música: Moby – Harbour