La competición continúa en La Copa del Meado con el primer tema del año, que es el de la cosecha. Mi aportación para esta semana es el primer poema de 2011, que en realidad es el último de 2010, pero se convierte en una ilusionante manera de abrir literariamente este año. Disfrutadlo y no os olvidéis de votar el ganador de la Copa del Meado de esta semana.

XIV

El labrador contempla el infinito
barbecho de diciembre en la campiña
bajo un ocaso frío y ceniciento.
Pasea la mirada por los campos
oscuros como su mirada llena
de un esperar eterno y resignado.
Entre los surcos se alza derrotada
la tapia blanca de un cortijo antiguo.
Por las grietas de siglos, unas parras
despojadas abrazan la pared
y en un rincón, bailando en el diluvio,
perviven unas hojas obstinadas
que tapan las heridas de la piedra
y atesoran la luz de un sol perdido.

30-XII-10