A los que hayan escuchado sus dos primeros LP (Beautiful, de 2006, y You can make it, de 2008), la toma de contacto con el último disco de Dj Kawasaki (Paradise, 2010) seguro les dejará fríos, quizá algo decepcionados por no encontrar lo esperado, lo mismo que en los anteriores trabajos.

La primera impresión que uno se lleva al dar un repaso previo es que “éste no es mi Kawasaki, que me lo han cambiao”. Los diez nuevos temas ya no siguen la línea de producción constante en los otros discos, basada en un house limpio y elegante, con melodías y bases suaves al oído, agradables tras decenas de escuchas.

Pero tras dar dos o tres vueltas más al CD, con calma y profundidad, uno entiende que, precisamente, ese cambio que al principio suena extraño es en realidad el punto fuerte de Paradise. Kawasaki da una vuelta de tuerca a su línea habitual -que convertía a los otros discos en una sucesión de temas buenos que, llegados a un punto, podían parecer encorsetados, uniformes e incluso cansinos- e introduce nuevos sonidos, variaciones hacia estilos contiguos y pequeños matices que hacen más atractivo su house de siempre.

El primer tema, Galactic love, es a la vez una invitación a escuchar el resto, por cómo engancha con ritmo y garra, y un preludio de lo que vamos a encontrar más adelante, al mezclar todos los matices que encierra el LP. En primer lugar, una incursión de Kawasaki en el acid house de corte japonés propio de otros productores como Mondo Grosso. Lo vemos en Star force y, sobre todo, en Reach out, y también encontramos algo de electrodeep, por ponerle una etiqueta, en Journey, que recuerda a algunos temas de, entre otros, Hajime Yoshizawa.

Por otro lado, tenemos su house de siempre presente, principalmente, en Feel the music y Searching, aunque también, ya de otro modo, en Heaven y Say you’ll stay. Estos cuatro temas escuchados en este orden dan una idea certera de la evolución del house al que nos ha acostumbrado Kawasaki en sus otros dos LP, encarnada en una producción más elaborada gracias a pequeños pero efectivos, elegantes y sabrosos matices que no se aprecian si no es tras un buen número de escuchas de unos y otro discos.

Pero la evolución se vuelve palpable cuando suena Love crash down, una exquisita producción deep que recuerda a algunos clásicos de los Restless Soul (por poner un ejemplo, el Time to fly), fresca y suave desde la melodía a las vocales, pasando por una base algo más baja en BPM y, sobre todo, menos contundente y más depurada que cualquiera de los temas que ya nos ha presentado Kawasaki.

Lo mismo, pero al revés, sucede con el tema que da nombre al LP, Paradise (al final del texto), en el que el autor demuestra toda su habilidad en la producción, junto a una base a la altura de los mejores temas dance de principios de siglo y que hace de ésta la canción más bailable de todo el disco, con diferencia.

Paradise es la explosión de calidad de Dj Kawasaki y su consolidación como una de las grandes figuras dentro del house japonés, gracias a que lo abraza sin complejos en sus principales vertientes, siguiendo la estela de otros grandes productores de la escuela nipona, pero sin perder de vista sus raíces, sólo haciéndolas más fuertes con la savia nueva de los sonidos descubiertos.

[Pincha en la carátula para descargar el disco]