Detrás del seudónimo de Tonka se esconde Thomas René Gerlach, una de las figuras más relevantes de la escena dance y house europea, aunque no tan (re)conocida como se presupone por la calidad y la repercusión de sus producciones.

Lo lógico, al menos, sería lo contrario, sobre todo sabiendo que Dj Tonka creció musicalmente inmerso en la nueva generación de productores alemanes de house, donde se incluían genios como Mousse T, Boris Dlugosch (el hombre de la caja de gambas) e Ian Pooley, con el que compartió pupitre, primero, y platos, más tarde. Ambos abrazaron el house y el techno en boga en su país a mediados de los 90, hasta que se separaron en 1996 y cada uno interpretó ambos estilos por un camino distinto pero igualmente exquisito y, a veces, paralelo.

De aquellas fechas, cuando Dj Tonka era el niño prodigio del house alemán, son sus primeras producciones, de un house progresivo de bases duras que no olvidan del todo al techno e incluso se atreven con el break beat, pero que se hacen bailables gracias a melodías y samples que beben del garage house americano. En el CD mix Peaktime (1998) se recogen los temas de aquella etapa y algunos remixes, con clásicos como Security y otros menos conocidos, caso de Radical noise, que recuerdan al house technoide de Ian Pooley en su LP Meridian (1998), muestra de las raíces comunes de ambos.

Un lustro más tarde, en 2003, Tonka -ya sin el DJ- publicó 84, su primer y, hasta hoy, último álbum de estudio. Mientras que Pooley, por seguir con el ejemplo, giró más hacia el latin house hasta llegar al culmen de Souvenirs (2004), luego del cual volvió hacia el techno con In other words (2008), en 84 también es palpable la evolución de Tonka hacia un sonido mucho más disco, sin abandonar el house, sino fusionando ambos estilos.

Tras una intro que anticipa algo nuevo pero que no acertamos a saber del todo qué es, comienza un carrusel del baile en el que se alternan temas más disco (84, Don’t cry o Keep climbing) y otros más houseros (Get back, The garden, Follow you o el house dub de The night), pero todos con algo de cada estilo.

Por otro lado, además de algún extraño escarceo con el soul y el R&B en Believe -un tema que chirría dentro del conjunto del disco-, Not satisfied, Tasty y The night son tres temas con los que Tonka trasciende las barreras del disco-house y se sumerge en el synthpop del que bebe a través de los Depeche Mode, una de sus principales referencias. Pero también va más allá de sus límites en su primera etapa de los 90. En Heartjumpa y One juega con el break beat old school -estilo del que Tonka es reconocido amante desde siempre-, con bases y samples añejos que a los sureños como el que esto escribe les traerán recuerdos de años mozos.

Para cerrar el LP, dos bonus tracks de años anteriores: She knows you, dance italodisco noventero en estado puro, y el, no en vano, mayor éxito de Dj Tonka en toda su carrera, Don’t be afraid. House de calidad y material tan bailable como audible para cerrar un disco que sorprenderá a propios y ajenos y que, a poco que se escuche a fondo y se supere la sensación de rareza inicial, engancha hasta cotas en un principio del todo insospechadas.

[Pincha en la carátula para bajarte el disco]