SIN ESTAS COSAS

Te lamentas: sin estas riñas de niños, sin
estos arroces fríos, visitas a dentistas,
vasos rotos, suspensos, facturas implacables,
fiestas de cumpleaños, peines por los rincones…,
sin toda esta barbarie, qué sosiego tu vida:
silencio, calma y tiempo. Qué atmósfera perfecta
para la cuidadosa corrección de poemas.

De poemas, iluso, que no hubieras escrito
nunca sin estas cosas que, juntas, son tú mismo.

14-IV-93

[Miguel D’Ors, en La imagen de su cara, La Veleta, Granada, 1994]